Mujeres Malqueridas de Mariela Michelena
“Sólo cuando una mujer ha podido determinar qué papel ha desempeñado ella misma en su sufrimiento, en esa desgraciada historia, entonces podrá restituir su propia identidad, su valía y su razón de ser, más allá de la relación que mantenga con un hombre. Sólo entonces será capaz de relacionarse conmigo misma y con los demás, de una manera menos destructiva y más provechosa. Si lo consigue, habrá deshecho la rueda de la repetición, y su próxima historia de amor, su propia historia de amor, será otra.”
Mujeres Malqueridas de Mariela Michelena
Éste es uno de los párrafos finales de Mujeres Malqueridas, un libro de autoayuda escrito por la psicoanalista Mariela Michelena de la cual, para mi desgracia, poca más información he podido encontrar en la red. Como podéis comprobar se trata de una lectura orientada principalmente a un público femenino, siendo la vivencia de los sentimientos y del amor, pero sobre todo del desamor, el hilo conductor del libro, Mariela extrae conclusiones generales acerca del enamoramiento, de la vida en pareja, del modo de vivir el amor que las mujeres tienen, usando como sustento las confesiones que algunas de sus pacientes le han podido hacer en la consulta durante semanas y semanas de visitas. Lo interesante no es la vivencia de cada personaje nombrado, sino que en cada una de esos pasajes podemos encontrar sensaciones siempre familiares aún incluso aunque no hayamos vivido en primera persona una situación idéntica.

Corazón roto de gualizoe en Flickr
Como habéis podido suponer, no es un libro que haya pretendido leer intencionadamente, pero una noche de domingo cayó en mis manos como compañero de viaje en el metro, y me acabó enganchando. A pesar de que el destinatario del libro siempre es una mujer, y una mujer malquerida concretamente, una mujer que ha sufrido por amor, los hombres también podemos vernos reflejados, aunque en el lugar opuesto porque al final, es cierto que también se está hablando de nosotros, causantes y culpables de ese sufrimiento.
No siempre, cuando una mujer acaba sufriendo por un amor malentendido o por una auténtica trampa que un hombre le haya podido jugar, nuestros comportamientos son despreciables. En ocasiones es simplemente que lo que ellas quieren de nosotros, las aspiraciones de nuestra pareja pueden ser superiores, inferiores o simplemente distintas a lo que nosotros damos por bueno, a lo que a nosotros, en un momento determinado, el corazón nos pide ofrecer. No existe una fórmula mágica, y aunque hay ciertos patrones que son similares, por la propia condición de la mujer, es cierto que cada persona vive el amor de manera diferente.
La clave está en vivir cada momento de manera auténtica y disfrutando de todo aquello bueno que un encuentro te puede brindar, sin poner ni un sólo límite, ajeno a uno mismo, a los sentimientos que puedan brotar de lo más hondo. pero también ser sensato y poder conseguir evitar que la vivencia de ese amor te haga desprenderte pedazos de tu vida e hipotecarlos en un sentimiento.

14 diciembre, 2009 at 22:07
Me alegra saber que el libro tiene vida propia, que viaja en metro y que pasa de mano en mano. Mucho más, si las manos se quedan enganchadas en sus páginas y no pueden soltarlo.
Estoy de acuerdo contigo en que, a pesar de que el libro está destinado a las mujeres, puede ser igual de útil para un hombre. Al final lo que importa son las relaciones y lo complicadas que a veces nos resultan.
Tu comentario me llegó a través de GOOGLE, no sé si te llegará mi mail, así que te lo dejo por si acaso quieres comentarme algo directamente.
[at] gmail.com (*)
Gracias por esa estupenda reseña
Mariela Michelena
(*) Editado por privacidad
15 diciembre, 2009 at 9:29
Me tomado la libertad de editar tu correo electrónico para evitarte emails molestos. Cuando me recupere de este “momentazo” prometo escribirte unas líneas.
Un abrazo!
15 diciembre, 2009 at 19:10
25 marzo, 2010 at 17:18
Me alegra que mi foto te sirviera para ilustrar esta entrada, y te agradezco (no sabes cuánto) que pusieras la fuente ;)
El libro, por lo que cuentas, lo tendré en cuenta para próximas adquisiciones.
Un saludo!
25 marzo, 2010 at 17:34